Política de Privacidad
Esta política explica, en palabras normales, qué información maneja la
aplicación GUUAO, para qué la usamos, cuánto tiempo la guardamos, con quién
la compartimos y qué puedes hacer tú con ella. Aplica a la app de clientes de
GUUAO en iOS, Android y la web. La app GUUAO Work, que usan nuestros
empleados, tiene su propia política de privacidad.
El responsable de tus datos es GUUAO. Para cualquier pregunta, solicitud o
reclamo sobre tu información escríbenos a contacto@guuao.com.
1. Lo que nos das al crear tu cuenta
- Tu nombre y apellido (o razón social).
- Tu correo o tu número de teléfono, que verificamos con
un código de un solo uso. Si el código va por SMS, tu número pasa por
nuestro proveedor de mensajería para poder entregártelo.
- Tu cédula o RIF. Es obligatorio porque cada compra
genera una factura fiscal a tu nombre, como exige la normativa venezolana.
- Tu fecha de nacimiento. Se pide una sola vez y sirve
para verificar que eres mayor de 18 años, requisito para comprar productos
restringidos como bebidas alcohólicas. Después de guardarla no se puede
cambiar desde la app.
- Tu género, solo si tú decides darlo. Es opcional,
puedes responder «prefiero no decirlo», y jamás lo deducimos ni lo
adivinamos por tu nombre o tus compras.
- Tus direcciones de entrega. Si al crear una dirección
colocas el pin en el mapa, esa dirección guarda sus coordenadas para que el
repartidor te encuentre.
- Tu foto de perfil, si quieres ponerla.
- Si entras con Google o con Apple, ese proveedor nos
entrega únicamente un identificador tuyo, tu correo y —la primera vez— tu
nombre. Nada más: ni tus contactos, ni tu agenda, ni lo que haces fuera de
GUUAO. Con Apple ese correo puede ser uno de reenvío que oculta el tuyo, y
nos sirve igual.
2. Lo que se genera cuando usas la app
- Tus pedidos y facturas, con sus productos, montos y
estados.
- Tu monedero (wallet), tus puntos y tu membresía del Club,
si los usas.
- Los productos que has visto. Si tienes la sesión
iniciada guardamos tus productos vistos más recientes (como máximo los
últimos 50) para mostrarte la sección «Vistos» y sugerencias en «Para ti».
Los más viejos se van borrando solos.
- El chat del pedido con la persona que lo prepara o lo
entrega, incluidas las fotos que se envíen ahí. Es un canal de trabajo atado
a ese pedido y forma parte de su expediente.
- Tus notas de entrega («el timbre no funciona, llama al
llegar»), que le llegan a quien te lleva el pedido.
- Tu carrito, antes de que compres. El carrito vive en
nuestro servidor, no solo en el teléfono, para que no se pierda si cambias
de equipo o se te cierra la app. Si lo dejas a medias te lo recordamos
—eso lo explicamos en el punto 9—.
- Tus favoritos. La lista queda en tu cuenta, no solo en
el teléfono, para que siga ahí si reinstalas o cambias de equipo.
- Tus avisos de producto. Si pides que te avisemos
cuando algo vuelva a haber o baje de precio, guardamos qué producto, en
qué tienda y el precio de ese momento. El aviso se manda una vez y la
suscripción se apaga sola.
- Tus conversaciones con soporte, con su texto, las
imágenes que envíes y la estrella que le pongas a la atención. Las lee el
equipo de soporte de GUUAO.
- Tus devoluciones: lo que reclamas, la foto que
adjuntes y a dónde quieres el reembolso.
- Tus reseñas. La de un producto se publica con un
seudónimo fijo —«Comprador 4821»—: tu nombre nunca aparece junto a
ella. La del pedido y la de la persona que te atendió no se
publican en ningún lado; las lee el equipo de la tienda.
- Tus sesiones iniciadas. De cada equipo donde entras
queda qué tipo de equipo es, la dirección IP desde la que te conectaste, la
ciudad y el país aproximados que esa IP indica, y cuándo fue la última
actividad. Es exactamente la lista que la app te muestra para que puedas
cerrar la sesión de un teléfono que perdiste.
3. Tu ubicación
La app usa tu ubicación de forma puntual: una lectura en
el momento, nunca un rastreo continuo y nunca en segundo plano.
- Para sugerirte la tienda más cercana la primera vez
(ubicación aproximada). Puedes negar el permiso y elegir tu tienda a mano.
- Para avisar que llegaste cuando retiras un pedido en
tienda, si diste el permiso.
- Para colocar el pin de una dirección que tú estás
creando. Solo en ese caso la coordenada se guarda, como parte de esa
dirección tuya.
- Para habilitar el escáner dentro de la tienda: la app
comprueba que estás a menos de un kilómetro de la tienda que elegiste.
Esta comprobación ocurre dentro de tu teléfono —la
coordenada se compara ahí y se descarta ahí—; al servidor no le llega, ni
siquiera cuando el resultado es que sí estás cerca.
Fuera de la dirección que tú creas, no guardamos un historial de dónde has
estado. La coordenada que la app envía para ordenar las tiendas por cercanía
se usa en el instante del cálculo y no se guarda en ninguna ficha tuya. Y la
ciudad y el país que ves en tus sesiones iniciadas (punto 2) no salen del
GPS: se deducen de la dirección IP de la conexión, y son aproximados.
Eso sí: la coordenada de la dirección que elijas para un envío a domicilio
sí se le entrega al mensajero, porque es exactamente lo que le
permite llegar hasta ti. Lo detallamos en el punto 7.
4. Contenido personalizado
La pantalla de inicio, los banners, las ventanas de novedades, las ofertas
y también a quién se le manda una notificación promocional
pueden variar según: la tienda que elegiste, tu ciudad, estado, municipio o
parroquia (de tus direcciones), tu rango de edad (calculado de tu fecha de
nacimiento, que no se publica en ningún lado), tu género (únicamente si tú lo
diste), si eres miembro del Club, y hace cuánto fue tu última compra. Esos
mismos datos son los que llevamos a nuestra lista de correo de novedades,
junto con tu correo y tu teléfono. Todo esto sirve para mostrarte ofertas que
te apliquen y nada más: no compramos información tuya a terceros, no
vendemos la tuya a nadie y no usamos tus datos para publicidad de otras
empresas.
Lo que ves también se ordena por lo que has comprado y lo que has
visto («compra otra vez», «Para ti»). Ese cálculo lo hacemos
nosotros, con tus propios pedidos y los productos que abriste, y no sale de
nuestros servidores.
5. Pagos y tu tarjeta
- El número completo de tu tarjeta nunca se guarda en nuestros
sistemas. Viaja cifrado hasta la pasarela de pagos autorizada que
ejecuta el cobro y se descarta; en nuestros registros técnicos esos datos
se tachan antes de escribirse.
- Si eliges guardar una tarjeta, lo que se guarda es un
código (token) que emite la pasarela, junto con la marca y los últimos 4
dígitos para que la reconozcas. Puedes eliminarla cuando quieras desde tu
perfil.
- El código de seguridad (CVV) no se almacena. Cada
compra con tarjeta lo vuelve a pedir.
- Si eliges pagar en cuotas con Cashea, le enviamos a
Cashea tu cédula, el detalle de la compra (los productos con sus cantidades
y montos) y el método de entrega, para que consulte tu cupo y gestione el
financiamiento. Solo cuando tú eliges esa opción.
- El monedero y los puntos son un saldo interno de
GUUAO: no interviene ningún procesador externo.
- Si tú decides añadir tu tarjeta de puntos a la cartera del
teléfono, ese pase lleva tu nombre, tu saldo de puntos y el código
de tu tarjeta. En iPhone el pase lo generamos nosotros y lo recibe tu
teléfono; para poder mantenerlo al día, tu teléfono nos deja registrado un
identificador de avisos de Apple. En Android el pase lo emite
Google Wallet, así que esos tres datos —nombre, saldo y
código— pasan por Google (punto 7). Solo ocurre si tú añades el pase, y
puedes borrarlo de la cartera cuando quieras.
6. La foto de tu cédula en entregas con licor
Cuando un pedido lleva bebidas alcohólicas, quien te lo entrega debe
verificar que eres mayor de edad viendo tu documento. De esa verificación
queda registrado quién la hizo y cuándo. Además, solo si tú estás de
acuerdo, puede tomar una foto de tu cédula como respaldo. Sobre esa
foto asumimos compromisos concretos:
- Se borra sola a los 90 días. Una tarea automática
elimina la imagen; queda solo el registro de que la verificación se hizo.
- Casi nadie puede verla. Únicamente el encargado de la
tienda de tu pedido puede abrirla (y quien la tomó, solo mientras la
entrega sigue abierta). Ningún otro empleado, de ninguna otra tienda ni de
ningún otro departamento.
- Cada vez que alguien la abre, queda anotado en el
expediente del pedido, con nombre y hora.
- No se extrae nada de la foto: no guardamos tu número
de cédula ni tu fecha de nacimiento a partir de ella.
- La misma regla aplica a la foto del documento cuando traes una
devolución al mostrador.
7. Con quién compartimos tu información
Solo con quien hace falta para servirte, y solo lo necesario:
- ARMI (mensajería de entregas): cuando tu pedido lo lleva
un motorizado de ARMI, ellos tienen que saber a quién le entregan, cómo
contactarte y dónde queda la dirección. Les enviamos:
- tu nombre y apellido, para saber a quién entregar;
- tu teléfono, para llamarte al llegar o si no
consiguen la casa;
- tu correo, que forma parte de la ficha del
destinatario en la plataforma de ARMI;
- tu cédula o RIF, con el que el motorizado confirma
que le está entregando el pedido a la persona correcta y no a un
vecino;
- la dirección de entrega, su ciudad y estado, y el punto
exacto en el mapa: las coordenadas GPS que guardaste en esa
dirección viajan al mensajero. Es lo que hace posible la entrega, porque
ARMI enruta a sus motorizados por coordenadas y no por el texto de la
dirección;
- el nombre que le pusiste a la dirección y
tu nota de entrega («CASA», «el timbre no
funciona»);
- qué lleva el pedido: los productos con sus
cantidades y montos, el total y el peso. El motorizado carga esa
mercancía y responde por ella, así que tiene que saber qué está
llevando.
Antes de que confirmes, para calcular el costo del envío, le enviamos a ARMI
únicamente la coordenada de destino y el peso: en ese momento no viaja
ningún dato que te identifique.
- La pasarela de pagos: los datos del cobro cuando pagas
con tarjeta u otros medios electrónicos.
- Cashea: tu cédula, el detalle de la compra (los
productos con sus cantidades y montos) y el método de entrega, únicamente si
tú eliges pagar con Cashea.
- Soluciones Láser (facturación digital): los datos de
tu factura legal (nombre, cédula o RIF, dirección y el detalle de la
compra). Este proveedor autorizado te envía la factura en PDF a tu
correo.
- Nuestro proveedor de SMS: tu número de teléfono,
para entregarte los códigos de verificación.
- Google (Firebase): el token que permite que te lleguen
las notificaciones y el contenido de cada aviso — el texto
que vas a ver, el estado de tu pedido y, mientras se sigue una entrega en
vivo, el nombre de pila de quien te la lleva, los teléfonos para llamarlo a
él o a la tienda, tu código de retiro y las coordenadas de tu dirección de
destino, que son las que dibujan el mapa. Un aviso tiene que pasar por
Google para llegar a tu teléfono; no hay otra vía. También le llegan a
Firebase las estadísticas de uso de la app (ver el punto 8).
- Apple: en iPhone, ese mismo aviso en vivo viaja además
por el servicio de notificaciones de Apple, que es lo que le permite
pintarse en la pantalla bloqueada con la app cerrada.
- Google Wallet: tu nombre, tu saldo de puntos y el
código de tu tarjeta, únicamente si tú añades el pase de puntos a la
cartera de tu Android.
- El reconocedor de voz del teléfono (Apple o Google):
lo que dictas, y solo en los casos que explicamos en el punto 14.
- Apple y Google: como tiendas que distribuyen la app.
Estos proveedores solo pueden usar la información para prestarnos el
servicio encargado, con una salvedad que preferimos escribirte en vez de
callarla: las estadísticas que van a Google viajan dentro de un componente de
Google que puede leer el identificador de publicidad de tu
teléfono. Lo explicamos completo en el punto 8. Lo que sí podemos
afirmarte sin matices: no vendemos tus datos y no se los entregamos a
ninguna red de publicidad — no trabajamos con ninguna.
8. Estadísticas de uso y reportes de fallos
- Usamos Google Analytics para Firebase para saber qué
pantallas y funciones se usan y mejorar la app. Preferimos decirte
exactamente qué se registra, porque es más que «qué pantallas se ven»:
lo que buscas (el texto tal cual lo escribiste o lo
dictaste), los productos que abres, los que agregas al carrito y los que
marcas como favoritos, las compras con su monto y su número de pedido, la
tienda que elegiste, por qué vía iniciaste sesión y las estrellas que
pones. Y no es anónimo: cada evento va marcado con el número de
cliente que te asigna nuestro sistema. No es tu nombre ni tu
correo, pero es solo tuyo y nosotros sí sabemos a quién corresponde.
- Cuándo se enciende. En los dos sistemas la medición
arranca apagada. En iPhone se enciende únicamente si tú
autorizas el aviso de seguimiento que muestra el sistema: si lo niegas, no
se enciende y la app no manda esas estadísticas. Puedes cambiar de opinión
en Perfil → Permisos → Seguimiento o en los ajustes del teléfono. En
Android ese aviso no existe, así que la medición se enciende cuando
terminas la pantalla de bienvenida —antes de eso no se registra nada— y hoy
no hay un interruptor dentro de la app para volver a apagarla;
lo que sí puedes hacer desde el sistema te lo decimos en el punto
siguiente.
- El identificador de publicidad de tu teléfono. Te lo
decimos claro porque es lo que casi nadie declara: la versión de Google
Analytics que la app lleva instalada puede leer el identificador de
publicidad que tu teléfono le ofrece a las aplicaciones. En Android
ese permiso viene dentro del propio componente de Google y viaja en la app;
en iPhone es justamente el identificador que gobierna el aviso de
seguimiento. Ninguna línea de código nuestro lo lee, no lo guardamos en tu
ficha y no se lo pasamos a nadie — pero está al alcance de Google dentro de
la app, y por eso en la tienda de Apple declaramos que la app hace
seguimiento en lugar de decir que no. Lo que puedes hacer tú: en
iPhone, negar o retirar el permiso en Ajustes → Privacidad y seguridad →
Seguimiento; en Android, borrar o restablecer ese identificador desde los
ajustes de Google de tu teléfono, en la sección de Anuncios (la ruta exacta
cambia según la marca y la versión del equipo).
- Usamos Sentry para recibir reportes cuando la app
falla: datos técnicos del error y del dispositivo, configurados para no
incluir tus datos personales.
- No mostramos publicidad dentro de la app: no hay
anuncios, no hay ninguna red de publicidad conectada y no compramos ni
vendemos audiencias.
9. Notificaciones y mensajes promocionales
Los avisos de tus pedidos (confirmación, en camino, entregado) te llegan
siempre: son parte del servicio. Los mensajes promocionales —notificaciones,
correo, WhatsApp y SMS— quedan activados al crear tu cuenta,
como parte de la aceptación que firmas al registrarte, y los apagas
cuando quieras, canal por canal, en Perfil → Comunicaciones (el
correo también trae su enlace para darte de baja). Guardamos un registro con
fecha de cada vez que enciendes o apagas un canal —con el correo y el
teléfono que tenías en ese momento, la dirección IP desde la que lo hiciste y
la identificación que envía tu app o tu navegador— para poder demostrar que
respetamos tu decisión. Ése es el respaldo legal de tu consentimiento y se
conserva aunque elimines la cuenta.
Uno de esos mensajes conviene nombrarlo aparte: si dejas un
carrito a medias, un par de horas después te llega un
recordatorio por notificación o por correo, y el correo lleva tu nombre y la
lista de lo que habías puesto en el carrito. Llega solo si tienes encendido
ese canal, y se apaga en el mismo sitio que los demás.
El identificador de tu teléfono, para que los avisos te lleguen a ti
Para que un aviso suene en tu teléfono y no en el de otro, cada equipo
donde inicias sesión queda registrado con: el token de notificaciones que
emite el sistema, la plataforma (iOS o Android), la versión de la app, un
identificador que el sistema operativo le da a la app en ese equipo, y el
nombre del equipo tal como lo tenga puesto su dueño («iPhone de Ana»).
En ese registro no guardamos el número de serie del teléfono,
ni tu número de línea, ni el identificador de
publicidad de tu equipo — ese identificador tiene su propia explicación en el
punto 8, porque el componente de Google Analytics sí puede leerlo dentro de la
app aunque a nuestros servidores no llegue. Al cerrar sesión —y al eliminar la
cuenta— ese registro se desconecta y deja de recibir avisos.
El widget y el aviso en vivo del pedido
Si pones el widget de GUUAO en tu pantalla de inicio, o si dejas corriendo
el aviso en vivo de un pedido, el teléfono guarda esos datos en un espacio
que la app comparte con el widget dentro del propio equipo.
Ahí van el número del pedido, la tienda, el estado, el tiempo estimado y el
nombre de los productos; y en el seguimiento de una entrega, además, el
nombre de pila de quien te lleva el pedido, los teléfonos para llamarlo a él
o a la tienda, tu código de retiro y las coordenadas del destino y del
motorizado, que son las que mueven el mapa. No van tu
nombre, tu dirección escrita ni el monto del pedido.
Dos cosas que es justo que sepas de esto. La primera: eso se ve en
la pantalla bloqueada, sin desbloquear el teléfono, así que lo ve
quien tenga el teléfono en la mano. La segunda: para poder actualizarse con
la app cerrada, ese contenido viaja por los servicios de notificación de
Google y de Apple (punto 7). Puedes quitar el widget y descartar el aviso en
vivo cuando quieras; al cerrar sesión se borran los dos.
10. Cuánto tiempo guardamos tu información
- Tu cuenta y tu perfil: mientras la cuenta exista.
- Pedidos y facturas: el tiempo que exige la ley fiscal
venezolana, incluso si eliminas la cuenta.
- La foto de tu cédula: 90 días (punto 6).
- Tu ubicación puntual: no se guarda historial; solo la
coordenada de las direcciones que tú creas, mientras las tengas.
- El chat de tu pedido y tus conversaciones con soporte:
se conservan con sus imágenes, sin un borrado automático, porque son el
expediente de ese pedido y el respaldo de esa atención. Sobreviven a la
eliminación de la cuenta (punto 12).
- Tus sesiones iniciadas: mientras el registro exista.
Puedes cerrarlas tú desde la app cuando quieras.
- Los productos que has visto: los últimos 50; los más
viejos se borran solos.
- El registro de tus consentimientos: se conserva
siempre, como evidencia legal (punto 9).
- Registros técnicos de errores: se conservan de forma
limitada, solo para diagnosticar fallas.
11. Tus derechos
Puedes ver y corregir tus datos directamente en la app (perfil,
direcciones, comunicaciones, tarjetas guardadas). También puedes escribirnos
a contacto@guuao.com para pedir una copia de tu información, corregir algo
que no puedas cambiar desde la app, o hacer cualquier reclamo sobre este
documento. Te responderemos por el correo de tu cuenta.
12. Eliminar tu cuenta
Puedes eliminar tu cuenta por dos vías, y las dos llegan al mismo
resultado:
- Desde la app (móvil o en el navegador):
Perfil → Eliminar cuenta. Te pedimos tu contraseña y se ejecuta de una
vez.
- Desde la web, sin necesidad de tener la app instalada:
https://guuao.com/legales/eliminar-cuenta.
Esa página te explica el proceso completo y te da el canal para pedirlo por
correo si ya no puedes entrar a tu cuenta.
Te decimos exactamente qué pasa, porque no todo se puede borrar:
- La cuenta se desactiva para siempre: no se puede
reactivar ni volver a usar para iniciar sesión.
- Se borran tu correo, tu teléfono, tu foto de perfil,
tus reseñas y tus conexiones con redes sociales, y se desconectan las
notificaciones de todos tus dispositivos.
- Se conservan tu nombre y tu cédula o RIF junto con tus
pedidos y facturas, porque la ley fiscal venezolana nos obliga a mantener
ese respaldo. También se conserva el registro de tus consentimientos, como
evidencia legal.
- Se conservan también el chat de tus pedidos y tus
conversaciones con soporte, con las imágenes que se enviaron ahí: cuelgan
de un pedido o de una atención que sí debemos conservar, y son la
constancia de lo que se dijo y se acordó.
- El motivo que elijas al cerrar queda guardado como
registro de la solicitud, con tu nombre y el correo que tenías en ese
momento — es la constancia de que tú lo pediste, y nos dice qué mejorar.
- Si tienes GUUAO Club Pro activo, la suscripción se cierra y deja de
cobrarse; los beneficios ya pagados corren hasta el final del período.
- Si algún día quieres volver, puedes crear una cuenta nueva.
13. Seguridad
Toda la comunicación entre la app y nuestros servidores viaja cifrada
(HTTPS/TLS). Tu sesión se guarda en el almacén seguro del sistema del
teléfono. En Android, el servidor verifica con Google (Play Integrity) que
quien se conecta es la app original en un dispositivo confiable.
Si activas el inicio de sesión sin contraseña (una llave
de acceso o «passkey»), la llave privada se crea y se queda en el almacén
seguro de tu teléfono. A nuestro servidor solo llega la parte
pública de esa llave y un identificador — con eso podemos comprobar
que eres tú, pero nadie puede sacar de ahí nada para entrar a tu cuenta.
Y algo que conviene decir claro porque casi todo el mundo asume lo contrario:
tu huella y tu rostro no salen de tu teléfono y nunca llegan a
nosotros. Quien te reconoce es el sistema operativo del equipo;
nosotros solo recibimos que la comprobación salió bien. Cuando se agrega o se
quita una llave de tu cuenta, te lo avisamos.
Como cualquier servicio de internet, nuestro servidor ve la
dirección IP desde la que te conectas. La usamos para frenar
los intentos masivos de adivinar contraseñas y códigos: el contador que lleva
esa cuenta guarda una huella irreversible de la IP, no la IP
misma, y se borra al día siguiente. La IP sí queda escrita, en claro, en los
dos sitios que ya te nombramos: la lista de tus sesiones (punto 2) y el
registro de tus consentimientos (punto 9).
Aun así, ningún sistema es infalible: si detectamos un incidente que
afecte tus datos, te lo comunicaremos.
14. Los permisos que te pide la app, y qué hacemos con ellos
La app pide pocos permisos, y casi todos los pide cuando hacen falta, no al
abrirla. La excepción es el aviso de seguimiento del iPhone, que Apple obliga
a preguntar una sola vez y aparece apenas terminas la bienvenida. Puedes
negarlos todos y seguir comprando.
- Micrófono y reconocimiento de voz — para el botón de
dictado del buscador. Solo escucha mientras el panel de dictado está
abierto en pantalla, y se detiene sola a los pocos segundos de silencio.
El audio no se guarda ni se nos envía: de esa sesión
únicamente tomamos el texto, y la grabación se descarta al terminar. Le
pedimos al teléfono que el reconocimiento se haga dentro del propio
equipo. En iPhone eso es obligatorio: si el equipo o el idioma no
lo permiten, el dictado no arranca y te lo decimos. En Android es una
preferencia y no una garantía: si el teléfono no tiene descargado el idioma,
el sistema puede resolverlo por internet, y entonces tu voz la procesa el
reconocedor de Google. En el navegador el dictado siempre lo resuelve por
internet el servicio de voz de ese navegador. Ten presente, además, que lo
que dictes termina siendo una búsqueda, y las búsquedas van a las
estadísticas del punto 8.
- Cámara — para escanear códigos de barra en la tienda y
para tomar la foto de una devolución. Lo que ve el escáner se procesa
dentro del teléfono: esa imagen no se sube ni se guarda en ningún
lado.
- Fotos — solo cuando tú pones una imagen en tu foto de
perfil, en una devolución o en un chat. La app no accede a tu galería: el
selector es del sistema y nosotros recibimos únicamente la foto que tú
marcaste. Y aquí va lo importante, valga para la que sacas de la galería o
la que tomas en el momento con la cámara: antes de que salga del teléfono
le quitamos los metadatos — la ubicación GPS que la cámara
le estampa dentro (que suele ser tu casa), la marca y el modelo del equipo y
la hora en que se tomó. Lo que sube es la imagen, y nada más.
- Ubicación — lo que explica el punto 3: puntual, nunca
continua y nunca en segundo plano.
- Notificaciones — los avisos del punto 9.
- Seguimiento (solo en iPhone) — el aviso que Apple exige
antes de que una app pueda usar el identificador de publicidad del equipo.
Es el mismo que enciende o deja apagadas las estadísticas del punto 8: si lo
niegas, la app no las manda y funciona igual de bien. En Android ese aviso
no existe y el sistema no lo pide.
La app no pide tus contactos, no pide tu
agenda, no lee tus mensajes ni tus llamadas,
no lee lo que copias al portapapeles y no
pide ubicación en segundo plano.
15. Menores de edad
Este servicio es para mayores de 18 años. No recopilamos deliberadamente
información de menores; si descubrimos que un menor creó una cuenta, la
eliminamos. Si eres su representante y lo sabes, escríbenos.
16. Cambios a esta política
Si esta política cambia de forma relevante, publicaremos la nueva versión
y la app te la mostrará para que la revises. La versión vigente es siempre la
que ves aquí.
Versión 2.1.0 — vigente desde el 25 de agosto de 2026. Sustituye a la
versión 2.0.0 del 19 de agosto de 2026, que sustituyó a la 1.0.0 del 12 de
junio de 2026. Lo que cambió en la 2.1.0: el punto 12 nombra la página web
de eliminación de cuenta
(guuao.com/legales/eliminar-cuenta)
además de la ruta dentro de la app, y declara dos cosas que ya ocurrían y no
estaban escritas — el registro del motivo de cierre y el cierre de la
suscripción del Club. El punto 7 detalla, uno por uno, todos los datos que
recibe la mensajería ARMI para llevarte el pedido —incluidos tu correo, tu
cédula o RIF, el punto exacto de la dirección en el mapa y el contenido del
pedido—, el punto 3 remite a él, y los puntos 5 y 7 precisan que a Cashea
también le viaja el detalle de la compra. Y se declaran funciones de la app
que antes no aparecían en ningún punto: el inicio de sesión con Google o
Apple, el carrito guardado y su recordatorio, los favoritos, los avisos de
producto, el chat de soporte, las devoluciones, el seudónimo con el que se
publican tus reseñas y la lista de tus sesiones iniciadas (puntos 1, 2 y 9);
la geocerca del escáner, que se resuelve dentro del teléfono y no viaja
(punto 3); el pase de puntos de Apple Wallet y Google Wallet (puntos 5 y 7);
qué recibe de verdad Google Analytics —tus búsquedas y tu número de cliente
incluidos— (punto 8); el identificador de notificaciones de cada equipo, el
widget y el aviso en vivo que se ve en la pantalla bloqueada (punto 9); que
los chats y el registro de consentimientos sobreviven a la eliminación de la
cuenta (puntos 10 y 12); las llaves de acceso, con la promesa explícita de
que tu huella y tu rostro nunca salen del teléfono, y qué hacemos con tu
dirección IP (punto 13); y un punto 14 nuevo que recorre los permisos que
pide la app —micrófono, cámara, fotos, ubicación y notificaciones—, dice que
el audio del dictado no se guarda y que a tus fotos les quitamos la ubicación
GPS antes de subirlas, y enumera lo que la app no pide.
Y una corrección que toca decir por su nombre. Una versión anterior de este
texto afirmaba que no usábamos identificadores publicitarios. Al revisar la
app contra su propio código encontramos que el componente de Google Analytics
que lleva instalado sí puede leer el identificador de publicidad
del teléfono, y que en la tienda de Apple la app se declara como que hace
seguimiento. Nuestro código no lee ese identificador y no lo compartimos con
nadie, pero la frase anterior daba a entender algo que el programa no
garantizaba. El punto 8 ahora lo explica tal cual es, dice cuándo se enciende
la medición en cada sistema y qué puedes hacer tú desde los ajustes del
teléfono; el punto 9 acota su promesa a lo que de verdad guarda el registro de
tu equipo; y el punto 14 nombra el aviso de seguimiento entre los permisos que
la app te pide.
17. Contacto
Para preguntas o solicitudes sobre esta política: contacto@guuao.com.